En el extremo de la calle La Fuente, en el corazón de Castil de Campos, se encuentra la Fuente de los Chirimeros, manantial histórico que dio origen a uno de los dos núcleos fundacionales del pueblo. Desde época andalusí (siglos X–XIII), esta fuente fue punto de encuentro y abastecimiento, en torno al cual se configuró el barrio que aún hoy lleva su nombre.

La fuente, situada en una pequeña plaza, se presenta con sencillez: dos caños metálicos vierten el agua en su pilón, evocando su antiguo uso como abrevadero y recordando la estrecha relación de la comunidad con el agua y la tierra.

El barrio de los Chirimeros conserva el encanto de la arquitectura popular de la Subbética: calles empinadas, casas blancas y rincones pintorescos que mantienen viva la memoria de sus primeros pobladores. El camino hacia la fuente, partiendo de la Plaza del Rosario, nos conduce a través de un entramado urbano que testimonia siglos de historia compartida.

 

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